LIX es un servicio sencillo para acortar URLs largas. En esta página explicamos cómo funciona el acortamiento de enlaces, qué ocurre cuando alguien hace clic en un enlace corto y qué debes tener en cuenta al utilizar este tipo de servicios.
Cuando pegas una URL larga y haces clic en el botón «Acortar», LIX genera un identificador corto y único para esa dirección. Este identificador se asocia con la URL original y se guarda en el sistema.
Como resultado, obtienes un enlace corto que dirige al mismo destino que la URL original, pero es mucho más fácil de compartir y utilizar.
Cuando un usuario abre un enlace corto, el servidor de LIX recibe la solicitud y redirige inmediatamente al usuario a la URL original.
El proceso de redirección es automático y transparente: para el usuario, la página de destino se abre igual que si hubiera utilizado la URL larga directamente.
La velocidad es uno de los aspectos más importantes de cualquier servicio de acortamiento de enlaces. Un enlace corto no debería ralentizar de forma perceptible la carga de la página.
LIX está diseñado con un enfoque en tiempos de respuesta rápidos y funcionamiento estable, para que los redireccionamientos sigan siendo fiables incluso con alta carga.
Los enlaces cortos son una herramienta cómoda, pero como cualquier servicio público, requieren un uso responsable.
LIX está pensado para acortar URLs legítimas. El uso del servicio para distribuir contenido malicioso o prohibido puede dar lugar a restricciones de acceso a dichos enlaces.
Los enlaces acortados se utilizan en muchos escenarios diferentes:
Un enlace corto se ve más limpio y es más fácil de leer, especialmente en formatos con espacio limitado.
No necesitas registrarte ni configurar nada para crear un enlace corto.
Simplemente ve a la página principal del servicio, pega una URL larga y obtén un enlace corto en solo unos segundos.
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